Al menos tres personas —dos bomberos y una ciudadana española— han muerto y decenas han resultado heridas por una fuerte explosión el pasado 12 de enero  en una panadería en el centro de París. La causa probable del suceso es una fuga de gas, según las autoridades.

El ministro español de Exteriores, Josep Borrell, confirmó que una española ha muerto por la explosión. La fallecida se encontraba en uno de los hoteles cerca de la panadería. Entre los casi 50 heridos se encuentran otros dos españoles, cuyo estado, según Exteriores, no reviste gravedad. S

El fiscal de París, Rémy Heitz, dijo a la prensa que los investigadores trabajaban sobre la hipótesis de un accidente, pero añadió: «A estas alturas no excluimos ninguna hipótesis». El ministro del Interior, Christophe Castaner, describió «una explosión grave ciertamente ligada a una fuga de gas de origen manifiestamente accidental con bolsas de gas que explotaron».

Un fuerte olor a gas alertó a los vecinos, que llamaron a los bomberos, según explicó una testigo a la cadena BFM-TV. Una vez los bomberos llegaron se produjo la explosión. Algunos testimonios describen una sensación parecida a un seísmo. Algunos pensaron en un primer momento que se trataba de un atentado terrorista. La onda expansiva alcanzó hasta 200 metros de metros de la panadería.

Por la tarde, el barrio seguía acordonado por la policía y el acceso de peatones y automóviles estaba restringido. «No saque fotos, por favor», pedía la propietaria de una galería de arte que acaba de llegar a su comercio y descubrir que los cristales del escaparate estaban rotos. La cercana plaza de la Ópera se convirtió en un improvisado helipuerto con tres helicópteros para evacuar a los heridos.

La panadería Huber se encontraba en la planta baja de un edificio residencial. La explosión despertó a muchos vecinos que aprovechaban la mañana del sábado para dormir.

Ahmdi Salah, vecino de la panadería, había salido de su apartamento 15 minutos antes de la explosión para ir a hacer la compra. «Pensé que era una bomba», dijo mientras esperaba que le dejasen entrar en el perímetro clausurado para recuperar sus pertenencias si, como era previsible, debía pasar la noche fuera hasta que sea seguro volver.

«Yo arreglaba la casa porque tenían que venir invitados. Estaba junto a la ventana. Escuché el ruido. Pensé que era un trueno. El edificio tembló. Mis hijos estaban asustados. Abrí la ventana. Vi la panadería destrozada y humo negro. Me puse a rezar», explicó Camara Fatoumala, que también intentaba convencer a la policía para que la deje regresar a su casa. Fatoumala explica que, desde la ventana, vio a una mujer echada frente a la entrada del vecino hotel Mercure.

***

BCV Lex es un despacho especializado en la defensa de víctimas de accidentes individuales y colectivos, particularmente con elementos internacionales. Más información en este enlace. Puede también ver este vídeo explicativo.

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

Search